Las autoridades israelíes confirmaron este miércoles que el octavo cuerpo entregado por Hamás en el marco del reciente intercambio no corresponde a ninguno de los rehenes israelíes secuestrados durante los ataques del grupo islamista. La información fue difundida por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y el Ministerio de Salud, luego de realizar pruebas forenses y análisis de ADN.

Según el comunicado oficial, los restos fueron identificados como pertenecientes a un ciudadano palestino, lo que refuerza las sospechas de que Hamás habría entregado información y cuerpos de manera deliberadamente confusa para entorpecer las negociaciones humanitarias.

La entrega de los cuerpos se produjo en el contexto de las conversaciones mediadas por Egipto y Catar, destinadas a recuperar a los últimos rehenes y acordar un nuevo alto el fuego temporal en Gaza. Israel reiteró que seguirá exigiendo la liberación inmediata de todos los secuestrados, al tiempo que mantiene las operaciones militares en el enclave.

El hallazgo generó indignación en el gobierno israelí, que calificó la acción de Hamás como una “maniobra cruel e inhumana”. Por su parte, organizaciones humanitarias internacionales instaron a ambas partes a respetar el derecho internacional y garantizar la identificación digna de todas las víctimas del conflicto.

El caso vuelve a evidenciar la complejidad del proceso de identificación y recuperación de los rehenes en medio de una guerra que ya dejó miles de muertos y desplazados, y que mantiene a la región en una de sus peores crisis humanitarias de las últimas décadas.

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