Los curas villeros de la Ciudad de Buenos Aires expresaron su preocupación por el “paralización de los procesos de urbanización” en los barrios populares porteños y reclamaron al gobierno local que retome las políticas de vivienda que garanticen condiciones dignas para las familias.
En un comunicado conjunto, los sacerdotes advirtieron que en los últimos meses se detuvieron obras esenciales de infraestructura y mejoramiento habitacional, afectando a miles de vecinos que aún viven sin acceso pleno a servicios básicos. “La vivienda digna no puede ser un privilegio, es un derecho que debe garantizar el Estado”, señalaron.
También destacaron que el freno en las obras compromete avances alcanzados en los últimos años y que las demoras “profundizan la desigualdad” entre el norte y el sur de la Ciudad. Por eso, reclamaron una política sostenida de integración urbana y acompañamiento social para los barrios más postergados.








