La caída del riesgo país, el ingreso de dólares por emisiones privadas y el reciente bono de la Ciudad a una tasa del 8,1% reactivan la idea de un posible regreso de Argentina a los mercados internacionales.
El movimiento cambiario, la estabilización del dólar y el respaldo electoral al Gobierno fortalecen la percepción de mayor estabilidad financiera.
Analistas sostienen que la combinación de menor incertidumbre y mejores tasas abre una ventana de oportunidad para nuevas colocaciones de deuda.
El mercado financiero reaccionó con fuerza este miércoles, con bonos argentinos al alza y un riesgo país que llegó a quebrar el piso de los 600 puntos básicos. El descenso se dio en un contexto de fuerte ingreso de divisas por emisiones corporativas y la reciente colocación de deuda por parte de la Ciudad de Buenos Aires.
El dólar mayorista se mantuvo estable debajo del techo de la banda cambiaria, apuntalado por el flujo de dólares fresco y por la mejora en las expectativas tras las elecciones legislativas. Este movimiento permitió aliviar tensiones recientes y reforzar la demanda por activos locales.
La serie de emisiones de Obligaciones Negociables con tasas cercanas al 8% anual impulsó el optimismo entre inversores, que ven un escenario más favorable para que el país vuelva al mercado internacional de deuda. Entre las compañías que emitieron se encuentran YPF, TGS, Pampa, Edenor, Pluspetrol y Tecpetrol.
El Gobierno también sumó sostén político tras el triunfo electoral, lo que, según analistas, mejora las perspectivas para avanzar en reformas económicas. En este clima, la posibilidad de que Argentina retome la colocación de bonos soberanos vuelve a ganar terreno entre operadores y consultoras.





