El Gran Premio de Qatar abrió un frente inesperado en la Fórmula 1: Kimi Antonelli, el joven piloto italiano de Mercedes, se convirtió en blanco de una ola masiva de agresiones y amenazas de muerte después de una maniobra que desató sospechas, acusaciones cruzadas y una escalada de toxicidad digital que encendió alarmas en la FIA y en los equipos.
La polémica estalló cuando, en las vueltas finales de la carrera en Lusail, Antonelli perdió el control de su Mercedes en la curva 10, justo cuando defendía un posible podio ante Carlos Sainz. Ese error permitió que Lando Norris, líder del campeonato, lo superara y consolidara un cuarto lugar clave para llegar con ventaja a la definición de Abu Dhabi.
Sin embargo, declaraciones provenientes del entorno de Red Bull —incluido el ingeniero de Max Verstappen y el propio Helmut Marko— insinuaron que el italiano había facilitado el adelantamiento. La frase “lo dejó pasar” resonó tanto en la radio del equipo austríaco como en declaraciones posteriores. Esa sospecha, rápidamente amplificada, derivó en un hostigamiento masivo contra Antonelli: más de 1.100 mensajes abusivos en menos de un día, muchos con contenido homofóbico o amenazas explícitas.
Ante el nivel de violencia digital, Mercedes anunció que recopilará pruebas y elevará el caso a la FIA, que impulsa la campaña United Against Online Abuse. El propio Antonelli respondió con un gesto silencioso pero elocuente: dejó su foto de perfil completamente negra.
Las imágenes on board y la telemetría, según medios especializados, contradicen la teoría conspirativa. El italiano perdió el tren trasero por aire sucio y temperatura crítica en los neumáticos, un escenario habitual en esa zona del circuito. Red Bull terminó reconociendo que sus insinuaciones eran “claramente incorrectas” y publicó un comunicado oficial retractándose.
Toto Wolff, en tanto, respondió con dureza: calificó de “disparatadas” las acusaciones y cuestionó a Marko por alimentar teorías infundadas en un momento de gran tensión competitiva entre Mercedes y Red Bull. No es un detalle menor: tres pilotos —Norris, Verstappen y Piastri— llegan a Abu Dhabi con chances reales de título.
Antonelli, de apenas 18 años, transita su temporada debut con actuaciones sólidas y duelo directo con figuras de peso. Su ascenso meteórico lo había ubicado como una de las revelaciones del año. Pero el episodio de Qatar expuso un costado cada vez más preocupante del ecosistema de la F1: el impacto de las narrativas incendiarias y la vulnerabilidad de los pilotos más jóvenes frente al odio digital.
La FIA aún no emitió un comunicado oficial, pero se espera que intervenga en los próximos días, mientras el paddock intenta recuperar compostura de cara a la carrera que define el campeonato.





