El régimen iraní aseguró haber llevado adelante una operación aérea y naval contra instalaciones en Emiratos Árabes Unidos y Bahréin en el marco de la escalada regional.
Fuerzas de Irán se atribuyeron un ataque combinado contra dos plantas de aluminio vinculadas a la industria militar de Estados Unidos en Medio Oriente, en un nuevo episodio de la creciente tensión en la región.
Según un comunicado oficial, la operación fue ejecutada por unidades aeroespaciales y navales, que llevaron a cabo acciones coordinadas contra instalaciones consideradas estratégicas por su relación con el sector militar y aeroespacial estadounidense.
Los objetivos señalados fueron la planta EMAL, ubicada en Emiratos Árabes Unidos, y la fábrica ALBA, en Bahréin, ambas señaladas por Teherán como puntos de interés dentro de la infraestructura vinculada a Washington.
Desde Irán destacaron la magnitud de una de las instalaciones atacadas, al indicar que cuenta con una de las mayores capacidades de producción de aluminio a nivel mundial, lo que refuerza su valor estratégico.
El ataque se inscribe dentro de una serie de represalias impulsadas por el gobierno iraní tras los bombardeos iniciados a fines de febrero por parte de Estados Unidos e Israel sobre su territorio.
Este nuevo episodio profundiza la escalada del conflicto en Medio Oriente, con operaciones que se expanden más allá de las fronteras iraníes y elevan el nivel de confrontación regional.







