El presidente estadounidense aseguró que Teherán “recibirá una paliza” luego de nuevos ataques contra fuerzas de Estados Unidos en la región. La escalada ocurrió días después de una pausa en las operaciones militares para favorecer negociaciones.
Trump había anunciado la suspensión temporal de ataques contra Irán con el objetivo de abrir una nueva instancia diplomática, aunque advirtió que retomaría las acciones militares si no avanzaban las conversaciones. Tras los recientes enfrentamientos, Washington informó que interceptó un intento de ataque contra sus tropas y lanzó represalias junto a Arabia Saudita contra posiciones de grupos vinculados a Teherán en Irak.
La Guardia Revolucionaria iraní confirmó operaciones contra objetivos estadounidenses y acusó a Washington de intentar imponer condiciones sobre la guerra y la paz. Además, reportó acciones vinculadas al estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el transporte mundial de petróleo.
Estados Unidos sostuvo que los ataques en Irak fueron una respuesta a ofensivas con drones contra sus fuerzas e infraestructura saudí. El Gobierno iraquí, en tanto, anunció acciones legales contra Washington y Riad por los bombardeos que dejaron víctimas y aumentaron la tensión regional.







