Wang Ji Bing, un trabajador de delivery de China, se consagró con el Premio Lu Xun, uno de los reconocimientos literarios más destacados del país asiático.
Wang Ji Bing pasó años repartiendo pedidos en bicicleta por las calles de China, pero en sus ratos libres escribía poesía. Esa combinación, que podría parecer improbable, terminó llevándolo a ganar el Premio Lu Xun, uno de los galardones literarios más importantes de todo el país.
Su historia generó un impacto enorme en China, donde la figura del trabajador de reparto es muy común y, muchas veces, asociada a condiciones laborales duras. Que uno de ellos se destaque en el mundo de la literatura cayó como una sorpresa muy grande, y al mismo tiempo emocionó a muchísima gente.
El caso de Wang Ji Bing abrió el debate sobre el acceso a la cultura y la creatividad en sectores de la sociedad que suelen quedar afuera de esos espacios. Según Clarín, el premio lo convirtió en una figura pública de referencia en China.







