La intendenta de General Roca volvió a respaldar la transferencia de las rutas nacionales a Río Negro, pero su postura contrasta con el rol que tuvo en el conflicto por la ampliación de la Ruta 22. Soria defendió el amparo impulsado por Martín Soria que cuestionó el proyecto y terminó frenando una obra que continúa sin concretarse.
María Emilia Soria volvió a posicionarse a favor del traspaso de las rutas nacionales a Río Negro y aseguró ser una de las principales interesadas en que la transferencia se concrete. Sin embargo, sus declaraciones reabrieron el debate sobre su postura durante el conflicto por la ampliación de la Ruta 22, una obra clave para la conectividad del Alto Valle.
Durante aquel proceso, Soria respaldó el planteo judicial encabezado por Martín Soria contra el proyecto de ampliación de la Ruta 22. El conflicto estuvo vinculado al diseño de la obra y a la denominada “Muralla”, y el amparo terminó convirtiéndose en uno de los principales obstáculos judiciales para el avance del proyecto. Desde entonces, la ampliación continúa sin concretarse y la ruta sigue siendo motivo de reclamos por parte de vecinos y usuarios.
La contradicción queda expuesta al comparar ambas posiciones: mientras hoy Soria reclama que las rutas nacionales pasen a manos de la provincia y cuestiona el abandono de Nación, anteriormente defendió una acción judicial que terminó frenando un proyecto vial estratégico para General Roca y la región. Por eso, sus nuevas declaraciones vuelven a poner bajo la lupa el rol que tuvo en una de las obras de infraestructura más reclamadas por los rionegrinos.







