El presidente del Gobierno español afirmó que el dispositivo fronterizo del país vecino falló a fines de julio y criticó la falta de apoyo de los socios de la Unión Europea.
En el marco de su participación en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, Pedro Sánchez confirmó que el Gobierno español solicitó respuestas formales a Marruecos tras la entrada masiva de migrantes a Ceuta registrada el 30 y 31 de julio. El mandatario reconoció públicamente que los controles del país vecino fallaron durante esas jornadas, por lo que su administración espera medidas concretas, aunque remarcó que la relación de cooperación entre Madrid y Rabat se mantiene firme.
En una entrevista con la cadena CNN, el jefe del Ejecutivo español lamentó además la falta de respaldo que recibió España por parte de varios gobiernos de la Unión Europea durante la contingencia. Sánchez recordó que Ceuta constituye un límite exterior del bloque continental con África y contrapuso la postura de la comunidad europea con la solidaridad que su país ha brindado históricamente ante emergencias en otros Estados miembros.
El presidente español puntualizó que su gestión ha respaldado activamente a socios como Italia ante la crisis de Lampedusa o a Dinamarca frente a las presiones sobre la soberanía de Groenlandia. Ante este escenario, reclamó un trato equitativo y recíproco para defender la integridad territorial española y la estabilidad del borde comunitario.






