El Papa cerró su visita apostólica de cuatro días a Francia con un discurso en Metz, donde destacó la importancia del respeto, las negociaciones y el Estado de derecho para evitar nuevas confrontaciones.
El papa León XIV cerró este lunes su visita apostólica de cuatro días a Francia con un discurso en la ciudad de Metz, donde defendió el multilateralismo como una herramienta frente al “deseo de dominio”. El Pontífice cuestionó el escenario internacional marcado por guerras, hambre y un deterioro de las relaciones entre las personas, además de advertir sobre el impacto de las mentiras y el engaño en la creciente desconfianza entre ciudadanos y gobiernos.
En la ciudad natal de Robert Schuman, uno de los impulsores de la Europa moderna, León XIV sostuvo que el continente puede romper ese ciclo mediante una mayor defensa del Estado de derecho y el diálogo. El Papa afirmó que durante las últimas ocho décadas Europa demostró que es posible abordar opiniones e intereses diferentes mediante conversaciones en lugar de recurrir a la confrontación.
El discurso fue pronunciado en francés y contó con la presencia del presidente francés Emmanuel Macron. Aunque no mencionó de manera directa la guerra entre Rusia y Ucrania, León XIV condenó lo que definió como una nueva “masacre sin sentido” en territorio europeo. Además, llamó a impulsar un diálogo paciente, tener valentía para negociar y aceptar determinadas concesiones en favor de la paz.






