El economista advirtió que los precios no perforarían el 2% mensual y alertó por la debilidad de la actividad económica.

Orlando Ferreres señaló que la inflación en Argentina muestra señales de resistencia a la baja y estimó que no bajará del 2% mensual en el corto plazo. En ese marco, proyectó que el año podría cerrar con un aumento acumulado cercano al 28%, lo que reflejaría un nuevo piso inflacionario más alto del esperado.

Según explicó, las mediciones privadas ubican el índice de marzo en torno al 3%, mientras que su consultora registró un 2,8% en el Gran Buenos Aires. Para el economista, estos valores no responden solo a factores puntuales, sino a una dinámica más persistente en la evolución de los precios.

Ferreres también advirtió sobre el deterioro de la actividad industrial, con caídas interanuales fuertes en sectores como textil, maquinaria y automotriz. Si bien reconoció que la menor actividad puede moderar la inflación, remarcó que el proceso inflacionario depende de múltiples variables y no se corrige únicamente con recesión.

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