El Ministerio de Economía logró refinanciar el 127% de los vencimientos previstos en la última colocación de deuda, absorbiendo más pesos de los que vencían y evitando así una inyección de liquidez al sistema financiero.

La Secretaría de Finanzas buscaba cubrir $8,3 billones, pero terminó adjudicando $9,92 billones sobre un total de ofertas de $11,8 billones. Además, obtuvo financiamiento en bonos en dólares por US$300 millones, dentro de una estrategia orientada a sostener el “rollover” de la deuda y reducir la circulación de pesos en el mercado.

El resultado implicó una absorción neta de liquidez, en línea con la política oficial de contener la base monetaria. Según analistas, la colocación permitió trasladar vencimientos hacia el próximo período de gobierno y aprovechar la disponibilidad de pesos en el sistema, con tasas que se mantuvieron relativamente estables en la mayoría de los instrumentos, aunque con mayor costo en los bonos en dólares.

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