El dato de abril fue interpretado como un indicador clave para medir la tendencia de los precios sin factores estacionales ni regulados.

El Gobierno nacional puso el foco en la inflación núcleo de abril, que se ubicó en 2,3%, al considerar que refleja una moderación más sostenida del ritmo inflacionario y una menor influencia de factores estacionales o tarifas reguladas.

La inflación núcleo —que excluye precios regulados y estacionales— es uno de los indicadores más seguidos por el equipo económico y el mercado para evaluar la evolución real de los precios. En el Ministerio de Economía interpretan que el dato confirma la continuidad del proceso de desaceleración iniciado en los últimos meses.

En el mismo período, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) general fue de 2,6%, con aumentos más altos en precios regulados y una menor variación en los estacionales. Según el análisis oficial, la estabilidad cambiaria, la menor emisión monetaria y la retracción del consumo contribuyeron a contener las subas.

Tendencias