En plena llegada de los meses más fríos, el diputado libertario volvió a alinearse con Nación y rechazó sostener un beneficio clave para las familias de Río Negro, que dependen del descuento en la tarifa de gas para atravesar el invierno.
La decisión generó fuerte rechazo en Río Negro porque el beneficio de Zona Fría representa una herramienta clave para miles de familias que atraviesan inviernos con temperaturas extremas. Según el esquema vigente informado por ENARGAS, las provincias patagónicas, entre ellas Río Negro, cuentan con un cuadro tarifario que incluye un descuento del 50% sobre los valores plenos del gas.
Con la reforma, la Patagonia seguiría dentro del mapa de Zona Fría, pero perdería el descuento fijo garantizado por ley desde 2021, lo que modificaría de manera sustancial la estructura tarifaria. En los hechos, eliminar o reducir una bonificación del 50% puede traducirse en boletas mucho más caras para los hogares que dependen del gas para calefaccionarse, cocinar y sostener su vida cotidiana durante los meses de frío.
Desde sectores del oficialismo provincial cuestionaron que Tortoriello, junto a otros legisladores alineados con Nación, haya respaldado una medida considerada perjudicial para los rionegrinos. El planteo apunta a que, en una provincia donde la calefacción no es un lujo sino una necesidad básica, votar a favor de recortar el beneficio implica trasladar el costo del ajuste directamente al bolsillo de las familias.
La discusión se da en plena llegada de los meses más fríos, cuando el consumo de gas aumenta y el impacto de cualquier suba se vuelve más sensible. Para los críticos de la medida, el voto de Tortoriello vuelve a mostrar una definición política: cuando debía defender un beneficio concreto para Río Negro, eligió acompañar la posición de Nación, aun cuando eso pueda derivar en aumentos mucho más duros para los hogares patagónicos.









