El Pentágono busca ampliar las aplicaciones militares de la IA, aunque algunos sectores piden mantener límites y supervisión humana.
El Gobierno de Estados Unidos avanza en la incorporación de inteligencia artificial a sus capacidades militares con el objetivo de sostener su liderazgo tecnológico a nivel global. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, respaldó el uso de esta tecnología en todas las aplicaciones permitidas por la legislación vigente y cuestionó las restricciones que limitan su empleo en escenarios bélicos.
La postura coincide con la visión del presidente Donald Trump, quien recientemente frenó medidas regulatorias sobre inteligencia artificial al considerar que podrían afectar la competitividad estadounidense frente a otras potencias, especialmente China.
Sin embargo, dentro de las Fuerzas Armadas surgieron llamados a la cautela. El almirante Frank Bradley advirtió que el uso de IA en decisiones relacionadas con la fuerza letal debe mantenerse bajo control humano. Mientras el Pentágono explora herramientas para identificar objetivos y acelerar operaciones en el campo de batalla, el debate se centra en cómo combinar innovación tecnológica con responsabilidad y supervisión.








