La Organización Mundial de la Salud alertó sobre el impacto de las temperaturas extremas, que superaron los 40 grados en varios países y provocaron una fuerte presión sobre los sistemas sanitarios.

La intensa ola de calor que afecta a gran parte de Europa provocó más de 1.000 muertes vinculadas a las altas temperaturas en apenas una semana, según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS). Francia fue el país más afectado, aunque también se registraron récords térmicos en Alemania, República Checa, Polonia y otras naciones del continente.

La OMS indicó que más de 150 millones de personas atraviesan condiciones de calor extremo y advirtió que las temperaturas superiores a los 40°C generaron un aumento de las emergencias médicas, además de incendios forestales, problemas en el transporte, cortes de energía y la suspensión de actividades en distintas ciudades.

El organismo internacional remarcó que Europa es el continente que más rápido se calienta a nivel global y alertó que este tipo de fenómenos serán cada vez más frecuentes e intensos debido al cambio climático, por lo que insistió en reforzar las medidas de prevención y adaptación.

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