John Healey dejó su cargo tras cuestionar la falta de recursos destinados al fortalecimiento de las Fuerzas Armadas.
El ministro de Defensa del Reino Unido, John Healey, presentó su renuncia al cargo y argumentó que el Gobierno no asignó los recursos necesarios para afrontar los desafíos actuales en materia de seguridad. La decisión profundiza el debate interno sobre el financiamiento de la defensa británica.
En una carta dirigida al primer ministro Keir Starmer, Healey afirmó que el Plan de Inversión en Defensa resulta insuficiente para las necesidades del país. Además, cuestionó tanto al jefe de Gobierno como al Ministerio de Hacienda por no garantizar los fondos requeridos para modernizar y ampliar las capacidades militares.
El plan, que busca convertir la estrategia de defensa británica en un programa de inversiones a diez años, sufrió reiteradas demoras debido a desacuerdos sobre su financiamiento. Healey sostuvo que las evaluaciones técnicas sobre las necesidades de las Fuerzas Armadas ya estaban finalizadas desde enero, pero que los compromisos presupuestarios nunca fueron formalizados.








