Tras semanas de bloqueos y escasez, el Gobierno despliega operativos para restablecer la circulación y el abastecimiento.
Bolivia empezó a recuperar la normalidad en sus principales rutas luego de más de seis semanas de protestas y bloqueos que provocaron desabastecimiento de combustibles y otros productos esenciales. En las últimas horas, fuerzas policiales y militares intervinieron para despejar cortes y permitir nuevamente el tránsito de vehículos.
De acuerdo con reportes oficiales, los puntos de bloqueo disminuyeron de alrededor de 50 a poco más de 30, tras la aplicación del estado de excepción decretado por el Gobierno. Las acciones se concentraron principalmente en el eje entre La Paz y Oruro, una de las zonas más afectadas.
Con la reapertura de caminos, comenzaron a ingresar camiones cisterna con combustible hacia La Paz y El Alto, lo que representa un alivio parcial para la crisis de abastecimiento que atravesaba el país en las últimas semanas.








