La denuncia de la concejal Belén Bavastri expuso una política que transformó espacios comunitarios en caja municipal, generando críticas en clubes barriales y organizaciones deportivas y culturales de la ciudad.
Las asociaciones deportivas y culturales deben abonar 75.000 pesos por hora para utilizar los polideportivos municipales, mientras que los particulares enfrentan un costo de 90.000 pesos. Una medida que no tiene precedentes en el Alto Valle y que convierte el acceso al deporte en una barrera económica para las instituciones que trabajan con chicos y jóvenes de la ciudad.
La medida impacta directamente en clubes barriales, escuelas deportivas y organizaciones culturales que no cuentan con recursos para afrontar ese costo. Lo que antes era un espacio de encuentro comunitario hoy tiene precio de entrada, generando un desincentivo concreto para la práctica deportiva y la inclusión social en los barrios de Roca.
Mientras otras localidades del Alto Valle mantienen el acceso libre y gratuito a sus instalaciones deportivas, la gestión de Soria eligió otro camino. La denuncia de Bavastri reavivó el debate sobre el modelo recaudatorio que impulsa la intendenta y los costos que ese modelo tiene para los vecinos de Roca








