El mandatario estadounidense sostuvo que el régimen iraní busca condicionar los resultados electorales y descartó iniciar negociaciones en el corto plazo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que la confrontación militar con Irán llegará a su fin de manera inmediata tras el desarrollo de las elecciones de medio término, programadas para el 3 de noviembre. En declaraciones a la prensa internacional, el jefe de Estado aseveró que las autoridades iraníes están desbordadas operacionalmente y que intentan influir en el proceso electoral estadounidense con la intención de favorecer a líderes con posturas más flexibles.
El mandatario remarcó que el principal objetivo de Teherán es la consecución de armamento atómico, escenario que consideró un riesgo crítico para la seguridad global. Pese a señalar que la dinámica militar ha debilitado las capacidades territoriales de la contraparte, el presidente estadounidense aclaró que Washington no evalúa abrir instancias de diálogo previas a las urnas, descartando negociaciones en el horizonte inmediato.
A través de estas definiciones, la Casa Rosada norteamericana fijó posición respecto de la evolución del conflicto geopolítico en Medio Oriente frente a la cercanía de la contienda electoral. La administración de Trump reafirmó que mantendrá la presión diplomática y militar sin realizar concesiones estratégicas antes de que la ciudadanía defina la composición del Congreso estadounidense.






