Tras alejarse de la natación por agotamiento después de su alto rendimiento a los 16 años, el santafesino Santiago Grassi regresa a competir en los Juegos Suramericanos con una mirada renovada sobre el deporte.
Santiago Grassi no volvió igual. El nadador de Santa Fe, que había mostrado un nivel impresionante siendo adolescente, se saturó con todo lo que implicaba ser una promesa del deporte argentino y decidió parar. Ese descanso fue, según él mismo contó, más productivo de lo que imaginaba.
Fuera de la pileta, Grassi encontró otras cosas que le dieron valor y que lo ayudaron a construir una identidad más completa. Esa transformación personal es lo que explica cómo puede estar hoy en los Juegos Suramericanos compitiendo desde un lugar más sano y más genuino.
«Encontré valor fuera del agua», resumió el santafesino, que vuelve al deporte de alto nivel con otra filosofía. Según LA NACION, Grassi habló abiertamente de este proceso durante su participación en los Juegos.






